Gestión de riesgo climático y prevención de desastres: la Municipalidad y múltiples organizaciones realizaron una simulación de inundación en Villa Páez
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Fue el primero de su tipo en la ciudad. La práctica permitirá calibrar acciones territoriales y obtener información valiosa para la intervención en casos de eventos hídricos severos.
Para poner en práctica años de estudio, preparación y colaboración entre múltiples organizaciones públicas, privadas y académicas, este martes se realizó una simulación de inundación en Villa Páez. Es el primero de esta envergadura en ejecutarse en la Municipalidad de Córdoba.
El operativo estuvo encabezado por las facultades de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales; Ciencias Médicas; Ciencias Sociales; Fundación GEER de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y la Municipalidad de Córdoba, a través de Defensa Civil. Buscó probar en terreno la articulación de equipos profesionales y la capacidad de respuesta de la comunidad en caso de inundaciones urbanas.
La simulación se presentó en el contexto climático del “Niño”, que, según los expertos, en el Cono Sur tendrá su mayor impacto entre diciembre, enero y febrero, acentuando las temperaturas y precipitaciones estivales, también afectadas por el cambio climático a nivel global.
Durante la presentación del evento, el secretario de Gobierno, Rodrigo Fernández expresó: “Tenemos un Estado municipal presente con todas sus áreas; están todos los agentes que intervienen en el territorio frente a una crisis, alguna amenaza o algún siniestro que pueda ocurrir. Poder hacer este entrenamiento nos permite estar mejor preparados para defender, ayudar y atender a los vecinos y vecinas”.
“Las catástrofes naturales no las podemos evitar, pero sí podemos prepararnos para que la gente lo sufra menos, le impacte en menor grado y ser capaces de atender rápidamente la situación. Necesitamos que todos conozcan el plan de acción y aprendamos a trabajar juntos en el territorio para ayudar a las comunidades en donde vivimos”, puntualizó el funcionario.
Por su parte, Conrado Storani, secretario de Extensión de la UNC, hizo referencia a la importancia de la zona en donde se llevó a cabo la jornada, lugar en que se encuentra el Hospital Nacional de Clínicas y donde por primera vez empieza a hablarse de extensión universitaria para lograr soluciones: “Esperemos que estas jornadas realmente sirvan para prevenir parte de lo que estamos viviendo, de las inclemencias climáticas, y poder tener la capacidad de anticiparnos”.
A su turno, Yanina García Skabar, directora del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), sostuvo: “Estamos convencidos de que ningún desarrollo científico sirve si no tiene un impacto real en la sociedad. Nos parece muy importante esta simulación como una instancia para que la comunidad aprenda qué cosas podría hacer para prevenir, para salvar vidas y bienes, y tener una mejor respuesta ante una crisis climática que es inevitable”.
Acciones coordinadas
A las 13:30 se disparó la alerta roja meteorológica. Los equipos actuaron simulando las condiciones presentadas el 11 de marzo de 2025, cuando llovieron 82 milímetros en menos de tres horas en la ciudad, situación que sucede cada 25 años según la estadística climática. En esa oportunidad, las crecidas del río llegaron a provocar inundaciones de hasta 1,60 metros sobre el nivel de la calle.
El escenario hipotético fue una crecida sin desborde del río Suquía, que por su nivel elevado afecta el rendimiento de desagües pluviales. Esta situación se complementó con un evento meteorológico caracterizado por vientos cálidos y alerta roja de tormenta.
El ejercicio se llevó a cabo entre las 14:00 y las 17:00, abarcando un polígono de 10 cuadras dentro de Villa Páez. Tres de ellas fueron prioridad roja, cinco naranja y dos amarilla.
Cada cuadra estuvo recorrida por brigadas compuestas por personal de Defensa Civil, el servicio 107, el Grupo de Entrenamientos en Emergencias y Rescate (GEER), la Facultad de Ciencias Médicas, Bomberos, Ejército, Guardia Urbana, Policía de Tránsito, Cruz Roja, veedores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) e integrantes del Ente Metropolitano Córdoba.
En la zona se efectuaron cortes de calles y la atención de pacientes simulados que requirieron atención médica.
El Centro de Mando Unificado se localizó en el parque de estacionamiento del cementerio San Jerónimo, desde donde se supervisó y documentó el operativo. Con sistemas de información y comunicaciones en tiempo real de la situación, los encargados de las distintas áreas participantes tomaron las decisiones necesarias en conjunto durante el ejercicio.
Además de los móviles de todas las áreas, en ese espacio destacaron cinco camiones de gran porte provistos por la Base de Apoyo Logístico Córdoba. Equipados para funcionar como una red de infraestructura móvil, estos vehículos pueden actuar en conjunto proveyendo electricidad, agua, baños, duchas y hasta una cocina que prepare 500 raciones de alimentos en zonas de desastres.
Por otra parte, el Centro de Evacuados se ubicó en el centro vecinal del barrio Villa Páez, espacio en el que realizó el triaje profesional para clasificar y atender a los pacientes según la prioridad.
La acción funcionó como una “capacitación en vivo” y concentró áreas de todos los niveles del Estado municipal, provincial y nacional, además de organizaciones académicas, privadas y del tercer sector. Posteriormente, la evaluación del ejercicio brindará información valiosa para ajustar los protocolos de acción y mejorar su implementación.
Cabe destacar que en casos reales de eventos severos, esta confluencia de recursos no es habitual, ya que los mismos se distribuyen en todo el territorio afectado. Por eso cobra especial importancia la capacidad de primera respuesta vecinal en los momentos iniciales de la crisis.
Ciencia detrás
La participación de la academia fue clave en cada una de las tres etapas del ejercicio: preparación, capacitación y coordinación (antes); la simulación en territorio (durante); evaluación y documentación (después).
En ese sentido, el simulacro se desarrolló en el marco del proyecto PREVENIR (Pronóstico y Alerta de Eventos de Inundaciones Repentinas), una iniciativa internacional de investigación conjunta entre Argentina y Japón para el período 2022-2027.
Por Argentina participan el SMN, el Instituto Nacional del Agua (INA) y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), junto a universidades nacionales. Las Facultades de Ciencias Médicas, Sociales y Exactas se incorporan desde un proyecto de Compromiso Social Estudiantil (CSE) relacionado con el impacto del cambio climático sobre la salud.
La contraparte japonesa trabaja con la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA), la Agencia de Ciencia y Tecnología de Japón (JST), RIKEN Center for Computational Science, la Universidad de Osaka, Centro Internacional de Amenazas Hidrológicas y Manejo del Riesgo (ICHARM) y Agencia Meteorológica de Japón (JMA).
Este proyecto busca implementar sistemas de alerta temprana ante lluvias extremas e inundaciones en dos cuencas urbanas de Argentina: la cuenca del río Suquía (Córdoba) y la de los arroyos Sarandí y Santo Domingo (Buenos Aires). La iniciativa es dirigida por el reconocido investigador japonés Dr. Takemasa Miyoshi.
En sinergia, el simulacro fue coordinado conjuntamente con la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, la Facultad de Ciencias Médicas y la Facultad de Ciencias Sociales, junto a la Fundación GEER, todas de la UNC.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Observatorio Hidrometeorológico de Córdoba proveen el conocimiento para el análisis meteorológico y de eventos severos, además de aportar las herramientas de alerta temprana y pronósticos.
Conocimiento colectivo
La iniciativa parte de un trabajo de la Universidad Nacional de Córdoba sostenido con los vecinos de la Red Pueblo Alberdi desde el año 2019, a instancia del Centro Vecinal de Villa Páez.
Para diagnosticar la situación geográfica específica y la percepción social del riesgo, investigadores de las tres facultades realizaron encuestas, mapeos colaborativos de amenazas y vulnerabilidades. La idea era construir conocimiento de manera colectiva y anclado en la comunidad.
Para evaluar la vulnerabilidad del sector, durante tres años se relevaron 979 hogares de Villa Paéz, Alberdi, Alto Alberdi y Marechal. Se diagnosticaron desigualdades socioeconómicas, emergencia habitacional, percepciones sociales de riesgo y se identificaron capacidades de prevención, respuesta y recuperación del daño.
En la salud, se especificaron impactos directos como ahogamientos y traumatismos o el aumento de enfermedades transmitidas por vectores.
A través de encuestas comunitarias se detectó que el 85% no sabía qué pasos seguir durante situaciones de riesgo hídrico, las rutas de evacuación o qué elementos llevar en ese caso.
Comités de Emergencia Barriales
Los estudios previos sentaron las bases para la confección de un Plan de Emergencia Barrial y la necesidad de capacitación vecinal para mejorar la respuesta ante desastres.
Con ese objetivo, la Municipalidad de Córdoba implementó una política de gestión de riesgo climático y abrió una serie de capacitaciones territoriales a través de Defensa Civil, conformando hasta el momento 75 Comités de Emergencia Barriales (CEB) y otros 200 se encuentran en proceso de formación.
La iniciativa busca identificar con precisión las vulnerabilidades, recursos disponibles y rutas de evacuación en cada zona de la ciudad. Es impulsada por la Secretaría de Gobierno junto a su par de Fortalecimiento Vecinal y Deportes.
Los comités están integrados por vecinos y vecinas capacitadas en torno a un plan de preparación, primera respuesta y recuperación ante situaciones críticas. Por la topografía de la ciudad y la época del año, las capacitaciones se enfocan en las amenazas más recurrentes: tormentas severas y ráfagas de vientos intensos. Esta estructura se aprovecha además para afrontar otros tipos de eventos como las olas de calor o acciones contra el dengue.
El foco está puesto en contener primero a los más vulnerables en el barrio: personas con discapacidad, mayores, embarazadas y con enfermedades crónicas o problemas de movilidad.
Las inscripciones siguen abiertas y los interesados pueden contactarse al correo gestionderiesgos.dc.ciudadcba@gmail.com
En Córdoba, ese trabajo mancomunado se traduce además en la instalación de equipos de medición sobre el río Suquía y de estaciones meteorológicas en escuelas municipales, incluyendo la capacitación de equipos profesionales y también de niños y niñas que aprenden nociones básicas de meteorología.