Passerini: “La memoria, la verdad y la justicia son el único camino para alcanzar una libertad real”
El intendente de la ciudad de Córdoba, Daniel Passerini, participó hoy del acto central que la Municipalidad realizó por el *Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia,* en el marco del 50.º aniversario del Golpe de Estado cívico-militar. La actividad se llevó a cabo en el Sitio Municipal de la Memoria, ubicado en el Memorial del Cementerio San Vicente, donde fueron hallados cientos de cuerpos de personas desaparecidas en fosas comunes.
“Frente al negacionismo que sigue vigente y que hoy ha cobrado fuerza, la tierra volvió a hablar. Y en la tierra está la verdad. Allí están presentes en nuestra memoria”, expresó el intendente en referencia a los 12 restos identificados recientemente en el ex centro clandestino de detención de La Perla.
“La memoria, la verdad y la justicia son el único camino posible para alcanzar una libertad real: una libertad en la que nadie tenga miedo de defender a quienes representa, de estudiar o de elegir. El peso de la historia es la única garantía para construir un futuro verdadero. Tenemos que seguir buscando a quienes faltan, y lo vamos a hacer con compromiso, con un Estado presente y con una comunidad organizada”, afirmó Passerini.
Durante el acto, el intendente entregó reconocimientos a personas e instituciones destacadas por su compromiso con la memoria, la verdad y la justicia: al juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja, por su trayectoria en causas de lesa humanidad; al Equipo Argentino de Antropología Forense, por su labor en la localización, recuperación e identificación de personas desaparecidas; a la Cooperativa Robi Santucho, por su trabajo colectivo en la búsqueda de víctimas del terrorismo de Estado; y a Gabriela Reyes, por su compromiso en la construcción de memoria desde las políticas públicas.
“Existe un acuerdo democrático que es el ‘Nunca Más’: las opiniones son libres, pero la verdad es una sola. La Justicia determinó que en la Argentina no hubo una guerra, sino terrorismo de Estado. Quienes estamos circunstancialmente en funciones de gobierno debemos hacer todo lo posible para seguir buscando la verdad y encontrar a quienes aún faltan. Más que hablar del pasado, tenemos que fortalecer la historia para que el futuro nos permita seguir viviendo en democracia”, enfatizó.
También hicieron uso de la palabra Julieta Maldonado y la concejala Rossana Pérez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del Concejo Deliberante.
Participaron del acto el viceintendente Javier Pretto; el juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja; el secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano, Raúl La Cava; la secretaria general de Salud y Desarrollo Humano de la Provincia, Liliana Montero; la subsecretaria de Derechos Humanos, Mujeres, Géneros y Diversidades, Miriam Londero; el director de Derechos Humanos, Guillermo Ruibal; Patricia Chalup, abogada de Abuelas de Plaza de Mayo Córdoba; Rosario Rodríguez, en representación de Familiares de Detenidos y Desaparecidos por Razones Políticas de Córdoba; representantes de Abuelas de Plaza de Mayo, del Equipo Argentino de Antropología Forense y del COMIPAZ, además de autoridades municipales y provinciales, concejales, familiares de víctimas del terrorismo de Estado y veteranos de la Guerra de Malvinas.
*Restauraron el portón original que conducía a las fosas comunes*
En la ocasión, se puso en valor y se instaló en el espacio el portón original por el que, entre 1976 y 1978, ingresaban al predio los camiones y ambulancias del Ejército con los cuerpos de personas asesinadas, provenientes en su mayoría de la morgue judicial. Ese acceso conducía directamente a las fosas comunes del Cementerio San Vicente, donde los cuerpos eran enterrados de manera clandestina.
El Cementerio San Vicente, inaugurado en 1888, contaba originalmente con dos ingresos. El portón de hierro de doble hoja, ubicado sobre calle Río Paraná, forma hoy parte del Espacio de Memoria como testimonio material de lo ocurrido.
Con el regreso de la democracia en 1983, comenzaron las investigaciones por delitos de lesa humanidad y, en 1984, las primeras exhumaciones —realizadas a partir de testimonios de trabajadores— dejaron al descubierto la magnitud de lo sucedido, en un contexto en el que aún no se contaba con los cuidados técnicos adecuados.
El hallazgo de estas fosas convirtió al cementerio en el principal sitio de enterramiento clandestino de la ciudad. La instalación del portón se incorpora ahora al Espacio de Memoria como parte del señalamiento del lugar y de la reconstrucción histórica de los hechos.