Mes de la Concientización del Cáncer infantil: la importancia de las consultas a tiempo y realizar controles de crecimiento y desarrollo
En el marco del Mes de Concientización del Cáncer Infantil, el Hospital Infantil Municipal “Sixto Gerardo González” destaca la importancia del diagnóstico precoz poniendo en valor el trabajo del Servicio de Oncología Pediátrica, un espacio de referencia para la valoración, tratamiento y acompañamiento integral de niños, niñas y adolescentes con patologías oncológicas.
La fecha permite acercar información a la ciudadanía sobre una enfermedad poco frecuente, que requiere atención temprana, controles sostenidos y una red de cuidado capaz de acompañar tanto al paciente como a su familia.
“El cáncer detectado precozmente es potencialmente curable. Por eso es fundamental no dejar de hacer los controles de crecimiento y desarrollo, especialmente durante los primeros años de vida, y consultar ante cualquier signo o síntoma persistente que llame la atención”, explicó Roberto Navarro, jefe de Oncología del Hospital Infantil Municipal.
Uno de los principales mitos que persiste en torno al cáncer infantil es que se trata de una enfermedad incurable. Sin embargo, los avances diagnósticos y terapéuticos de los últimos años han permitido mejorar el pronóstico de muchas patologías, especialmente cuando son detectadas en etapas tempranas.
También existen temores vinculados al tratamiento. “Muchas familias piensan que los chicos la van a pasar mal durante la medicación. Y la realidad es que, en la mayoría de los casos, los niños toleran mucho mejor los tratamientos que los adultos”, explicó el jefe del Servicio de Oncología del Hospital Infantil.
Importancia del control pediátrico
Desde el Hospital sostienen la importancia de realizar los controles pediátricos. Durante los primeros dos años de vida, los controles de crecimiento y desarrollo son fundamentales; luego, se recomienda al menos una consulta anual con el pediatra de cabecera.
La presencia de síntomas persistentes, cambios llamativos en el estado general, palidez, cansancio excesivo, dolores que no ceden, fiebre prolongada, pérdida de peso, bultos o signos que preocupen a la familia deben motivar una consulta médica.
En este mes de concientización, la Secretaría de Salud recuerda que detrás de cada tratamiento hay una red de profesionales, equipos y familias trabajando con un mismo objetivo: cuidar, acompañar y buscar la cura de cada niño y niña.
Un abordaje integral desde el primer momento
Cuando un niño o una niña ingresa al hospital con sospecha de una patología oncológica, el recorrido depende del tipo de enfermedad y del estado clínico del paciente.
Para su abordaje, el Servicio de Oncología Pediátrica cuenta con médicos pediatras, especialistas en hematología y oncología infantil, bioquímicos especializados en hematología, psicólogos, trabajadores sociales, kinesiólogos especializados en neurorrehabilitación y equipo de enfermería. También se suman, según cada caso, cirujanos, pediatras de guardia, terapistas y otros profesionales del hospital que intervienen en distintas etapas del diagnóstico y tratamiento.
Desde el servicio recalcan que la atención integral no se limita al tratamiento médico, ya que el acompañamiento psicológico, social y familiar es una parte central del proceso.
“El vínculo entre la familia y el equipo de salud es fundamental para que el tratamiento sea exitoso. Siempre decimos que la familia es una pata de la mesa del tratamiento, tan importante como los médicos, los enfermeros o los cirujanos”, sostuvo Navarro.
Por eso, cada diagnóstico es trabajado desde una mirada interdisciplinaria, procurando que las familias comprendan la enfermedad, el tratamiento, los cuidados necesarios y puedan despejar todas sus dudas.
El equipo médico, destaca, además, la importancia de escuchar a los pacientes, cualquiera sea su edad, para conocer cómo entienden y atraviesan el proceso.