Más de 1.800 personas fueron desalojadas de fiestas clandestinas durante el fin de semana
- También se secuestraron equipos, bebidas alcohólicas y otros elementos por un valor estimado superior a los $5 millones.
Durante este fin de semana largo, la Municipalidad de Córdoba intervino en 13 fiestas clandestinas: seis fueron clausuradas y desalojadas mientras se encontraban en pleno desarrollo, en tanto que otras siete fueron impedidas antes de comenzar. En los procedimientos se constató una importante presencia de menores y se secuestraron equipos, bebidas alcohólicas y otros elementos por un valor estimado superior a los $5 millones.
Las tareas fueron realizadas a través del Ente Municipal de Fiscalización y Control, que reforzó y duplicó los recursos destinados a los operativos de fiscalización y prevención, con controles durante el día y la noche en distintos sectores de la ciudad.
Las seis fiestas clandestinas que se encontraban en funcionamiento reunían, en conjunto, aproximadamente 1.810 personas, con una importante presencia de menores de edad. Los procedimientos se realizaron en Ramón Bautista Mestre 7274, Ampliación Ferreira, Boyero, Cruz Roja y Los Incas, San Fernando y Laprida 37, y finalizaron con la clausura y el desalojo de los lugares.
Las intervenciones permitieron constatar eventos de gran convocatoria, con cobro de entradas y venta y consumo de bebidas alcohólicas. Algunas de estas actividades comenzaron durante la tarde y se extendieron hasta pasadas las 6 de la mañana. En los procedimientos también se detectó falta de matafuegos, ausencia de salidas de emergencia adecuadas y deficiencias en las condiciones de higiene y seguridad.
Múltiples riesgos
A diferencia de un evento autorizado, una fiesta clandestina se desarrolla sin una verificación previa de las condiciones de seguridad ni una capacidad máxima determinada.
La concentración de cientos de personas en espacios que no fueron preparados ni controlados para recibir esa cantidad de público, sumada al consumo de alcohol y a la inexistencia de medidas adecuadas de evacuación y protección contra incendios, incrementa considerablemente el riesgo ante una emergencia médica, un incendio, disturbios o cualquier situación que requiera una evacuación rápida.
La presencia de menores de edad constituye, además, un factor de especial preocupación. Por ese motivo, los procedimientos de desalojo se realizan de manera coordinada con la Policía de la Provincia de Córdoba, dependiente del Ministerio de Seguridad, procurando una desconcentración ordenada y segura de los asistentes y reforzando el resguardo ante la presencia de menores.
Uno de los procedimientos más importantes tuvo lugar en Ramón Bautista Mestre 7274, donde se desarrollaba una fiesta clandestina sobre la que existían antecedentes de intervenciones y dificultades para concretar el ingreso al lugar.
Ante esta situación, se diagramó un operativo conjunto con la Policía de la Provincia de Córdoba, que coordinó el dispositivo de seguridad necesario para garantizar el ingreso y la actuación de los equipos municipales.
El despliegue permitió finalmente realizar la inspección y concretar la clausura y el desalojo del lugar, pese a la resistencia encontrada durante el procedimiento. La intervención fue posible a partir del trabajo coordinado entre el Municipio y las fuerzas provinciales, especialmente necesario frente a eventos masivos o situaciones que pueden representar un riesgo tanto para los asistentes como para los agentes que intervienen.
Clausuras preventivas
Además de las seis fiestas que debieron ser clausuradas y desalojadas, otras siete fueron detectadas antes de comenzar y pudieron ser impedidas mediante tareas preventivas.
Cuando se toma conocimiento anticipado de la organización de una actividad de estas características, los equipos se presentan en el lugar y emplazan a los responsables para que se abstengan de realizar el evento, evitando así que se produzca una concentración de personas en un espacio cuyas condiciones no fueron previamente verificadas.
La intervención anticipada permite evitar situaciones de riesgo antes de que se produzcan. En estos casos, además, se informa a los organizadores sobre la necesidad de realizar las actividades dentro del circuito formal y se recomienda consultar previamente los espacios habilitados y autorizados para la realización de eventos.
Otras cuatro clausuras y más de 15 emplazamientos
El operativo incluyó también controles sobre establecimientos comerciales y de espectáculos públicos, que derivaron en otras cuatro clausuras.
Las actuaciones se realizaron en Achával Rodríguez 345, por exceso de capacidad permitida; Maipú 426; Roma 696, donde se constató actividad comercial con público y sin habilitación; y Rafael García 3081.
Además, más de 15 establecimientos fueron emplazados para subsanar distintas irregularidades detectadas durante las inspecciones, otorgándoles los plazos correspondientes para adecuarse a las condiciones exigidas.
En total, entre fiestas clandestinas clausuradas, actividades impedidas preventivamente y establecimientos clausurados, el fin de semana dejó 17 intervenciones directas por incumplimientos.
Fiscalización de eventos autorizados
En paralelo, los equipos municipales controlaron más de 120 eventos autorizados, con fiscalizaciones que comienzan antes de cada actividad, continúan durante su desarrollo y se mantienen hasta su finalización, con el objetivo de verificar las condiciones de capacidad, funcionamiento y seguridad.
Entre ellos estuvieron la celebración de la Virgen de Urkupiña, las actividades por el Día de las Infancias en el Estadio Mario Alberto Kempes y los actos conmemorativos por el 17 de agosto, además de numerosos eventos realizados en distintos sectores de la ciudad.
El despliegue se extendió también a plazas, parques, ferias y principales corredores, con controles durante el día y la noche sobre el consumo de alcohol en la vía pública, la venta ambulante no autorizada, el expendio de bebidas alcohólicas fuera de los horarios permitidos, la ocupación indebida del espacio público y la utilización de calles y veredas para actividades no autorizadas.
Los operativos se desarrollan de manera articulada con la Policía de la Provincia de Córdoba, dependiente del Ministerio de Seguridad, la Secretaría de Gobierno, Ojos en Alerta, Tránsito, Guardia Urbana y las distintas áreas municipales, combinando fiscalización, prevención y presencia territorial permanente.
El Ente Municipal de Fiscalización y Control mantiene operativos las 24 horas en la ciudad y refuerza sus recursos durante los fines de semana y las jornadas de mayor actividad, con el objetivo de anticiparse a situaciones de riesgo, garantizar el cumplimiento de las normas y cuidar a los vecinos de Córdoba.